Sería en el S. XX y concretamente en 1985, cuando la Cofradía del Perdón incorpora a su procesión magenta de Lunes Santo, un nuevo grupo de Carros-bocinas y Tambores; y con el nacimiento de las nuevas Cofradías del Amparo que procesiona en la tarde-noche de Viernes de Dolores y de la Cofradía de la Caridad, que desfila el Sábado de Pasión se sumaría otras nuevas secciones en el año 2001 y 2002 respectivamente. 


Los carros-bocinas actuales datan del principio de la centuria pasada, para sustituir a las del siglo XVII, que eran de cinco metros de largo de zinc. Están confeccionadas con láminas cónicas en metal de latón. Sus dimensiones son de tres metros de largo y 21 centímetros de diámetro en el pabellón con artísticas ruedas de madera de 42 cms. Para ayudar a su transporte de estilo romano. Los tambores son de madera cubiertos por sus dos bases con piel estirada, que para la procesión u otros actos solemnes se enfundan en tela del color de la Cofradía y se recubren con elegantes galas de terciopelo ricamente ornamentadas y bordadas en oro con la insignia distintiva de la Cofradía.


El repertorio de partituras es amplio y variado; así en las bocinas, el toque tradicional es el más tocado; la marcha a Convocatoria invita a la procesión; los redobles de los tambores con el característico sonido que origina el entrechoque de las baquetas o palillos y produce el tradicional chasquido, acompañarán la saeta de Luceros, bella composición transmitida de generación en generación.


El Viernes de Dolores, en la Venerable Cofradía del Stmo. Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores, procesionan dos bocinas y catorce tambores distribuidos en dos grupos que van escoltando al Pendón de la Cofradía y el paso del “Lavatorio de Pilatos”. El Sábado de Pasión, los hermanos del Stmo. Cristo de la Caridad, sacan en procesión un grupo integrado por cuatro Carros-bocinas y nueve tambores acompañando al paso de “La Flagelación”. 


El Lunes Santo, la Cofradía del Perdón tiene dos Secciones de participando en la Hermandad de la Coronación de Espinas desde 1989 y la Hermandad del Encuentro de la Verónica en el 2003. Saliendo en procesión ocho Carros-Bocinas y catorce tambores distribuidos en ambos grupos.


La Archicofradía de la Sangre apuesta muy seriamente por la música, y así ha mantenido y potenciado desde hace siglos el grupo de Carros-bocinas y Tambores, poseyendo en la actualidad un total de doce bocinas y treinta y tres tambores que se distribuyen en la procesión detrás de los pasos del Pretorio, Hijas de Jerusalén, Cristo de las Penas, y más recientemente en la finalización de la Hermandad Infantil.


Por último, en la Cofradía de Jesús, que procesiona el Viernes Santo, al alba de la mañana posee doce Carros-Bocinas y dieciséis tambores que acompañan al Pendón Mayor, “El Prendimiento”, “Jesús atado a la columna” y “La Caída”. Desde la oportunidad que se me brinda a través de este escrito quisiera agradecer el esfuerzo e ilusión a todos los Cofrades-músicos que forman las distintas Secciones de las Cofradías del Amparo, Caridad, Perdón, Sangre y Jesús, estando garantizada la continuación de tan emblemáticas melodías a futuras generaciones.



Sería en el S. XX y concretamente en 1985, cuando la Cofradía del Perdón incorpora a su procesión magenta de Lunes Santo, un nuevo grupo de Carros-bocinas y Tambores; y con el nacimiento de las nuevas Cofradías del Amparo que procesiona en la tarde-noche de Viernes de Dolores y de la Cofradía de la Caridad, que desfila el Sábado de Pasión se sumaría otras nuevas secciones en el año 2001 y 2002 respectivamente. 


Los carros-bocinas actuales datan del principio de la centuria pasada, para sustituir a las del siglo XVII, que eran de cinco metros de largo de zinc. Están confeccionadas con láminas cónicas en metal de latón. Sus dimensiones son de tres metros de largo y 21 centímetros de diámetro en el pabellón con artísticas ruedas de madera de 42 cms. Para ayudar a su transporte de estilo romano. Los tambores son de madera cubiertos por sus dos bases con piel estirada, que para la procesión u otros actos solemnes se enfundan en tela del color de la Cofradía y se recubren con elegantes galas de terciopelo ricamente ornamentadas y bordadas en oro con la insignia distintiva de la Cofradía.


El repertorio de partituras es amplio y variado; así en las bocinas, el toque tradicional es el más tocado; la marcha a Convocatoria invita a la procesión; los redobles de los tambores con el característico sonido que origina el entrechoque de las baquetas o palillos y produce el tradicional chasquido, acompañarán la saeta de Luceros, bella composición transmitida de generación en generación.


El Viernes de Dolores, en la Venerable Cofradía del Stmo. Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores, procesionan dos bocinas y catorce tambores distribuidos en dos grupos que van escoltando al Pendón de la Cofradía y el paso del “Lavatorio de Pilatos”. El Sábado de Pasión, los hermanos del Stmo. Cristo de la Caridad, sacan en procesión un grupo integrado por cuatro Carros-bocinas y nueve tambores acompañando al paso de “La Flagelación”.


El Lunes Santo, la Cofradía del Perdón tiene dos Secciones de participando en la Hermandad de la Coronación de Espinas desde 1989 y la Hermandad del Encuentro de la Verónica en el 2003. Saliendo en procesión ocho Carros-Bocinas y catorce tambores distribuidos en ambos grupos.


La Archicofradía de la Sangre apuesta muy seriamente por la música, y así ha mantenido y potenciado desde hace siglos el grupo de Carros-bocinas y Tambores, poseyendo en la actualidad un total de doce bocinas y treinta y tres tambores que se distribuyen en la procesión detrás de los pasos del Pretorio, Hijas de Jerusalén, Cristo de las Penas, y más recientemente en la finalización de la Hermandad Infantil.


Por último, en la Cofradía de Jesús, que procesiona el Viernes Santo, al alba de la mañana posee doce Carros-Bocinas y dieciséis tambores que acompañan al Pendón Mayor, “El Prendimiento”, “Jesús atado a la columna” y “La Caída”. Desde la oportunidad que se me brinda a través de este escrito quisiera agradecer el esfuerzo e ilusión a todos los Cofrades-músicos que forman las distintas Secciones de las Cofradías del Amparo, Caridad, Perdón, Sangre y Jesús, estando garantizada la continuación de tan emblemáticas melodías a futuras generaciones.

Cada año en Semana Santa, Murcia se emociona y vibra al escuchar el ritmo de las amargas bocinas y los roncos tambores, conocidos como los toques de Burla.


El significado de estas notas musicales tan pasionarias y ancestrales representan una imitación de las comitivas romanas cuando acompañaban a los condenados a muerte camino del suplicio y son conocidos como “Toques de Burla” a Jesucristo.


Desde sus orígenes han participado, interrumpidamente en la Archicofradía de la Sangre y la Cofradía de Ntro. Padre Jesús, impregnando de barroquIsmo el corazón de Murcia, hasta el punto que sería inconcebible ambas procesiones sin sus solemnes melodías.


Consta documentalmente, que desde 1601, en la primera procesión de la Cofradía de Jesús, aparece la música con el toque de “trompetas de hojadelata” en la figura del hermano bocinero y los “atanbores”. Más tarde, en 1630, ya existían “bocinas con ruedecillas” acompañadas siempre por los clásicos tambores

"La Burla" en la Semana Santa murciana

ANTONIO BARCELÓ