Los orígenes de esta primitiva congregación se remontan al siglo XVI, en torno a la desaparecida ermita de San Ginés, con la obligación de socorrer a los menesterosos, acompañar a los reos condenados a muerte e invitar a los pecadores a la penitencia para salvar sus almas. La primera constancia documental que obra en la cofradía es el acta levantada el día 29 de abril de 1754, siendo cura teniente de la iglesia de San Pedro de la ciudad de Murcia D. Patricio López, en la que figura la erección canónica, en dicho templo, de la Congregación del Santísimo Cristo de la Esperanza y Santo Celo por la Salvación de las Almas, filial de la que con el mismo nombre existe en Sevilla desde 1724, protegida por real decreto de S. M. el Rey Felipe V.
Desde su fundación, la cofradía se caracterizó por dar cabida a clérigos, frailes y laicos sin distinción de sexo, honrándose de tener entre sus miembros al insigne escultor murciano Francisco Salzillo Alcaraz y su esposa, Juana Taivilla, cuyo ingreso consta en el libro de la congregación (folio 27 Vto.), con fecha 22 de agosto de 1755. Entre las gracias y prebendas concedidas a esta cofradía destaca la bula pontificia dada en Roma por Su Santidad Benedicto XTV el 10 de marzo de 1755, por la que se concede indulgencia plenaria a todos los congregantes que, arrepentidos y confesos, reciban la sagrada eucaristía ante la imagen del titular y autoriza para la cofradía el título de pontificia, la ostentación del escudo de San Pedro -tiara papal y llaves- y el ancla, símbolo de que sólo la cruz es esperanza de salvación.
En 1953, un grupo de congregantes, encabezados por D. Antonio Almela Pujante y animados por el párroco de San Pedro, Rvdo. Sr. D. Mariano Andréu, acordaron dar a la congregación una nueva configuración, y continuando con las constituciones del S. XVIII por decisión del Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Ramón Sanahuja y Mareé, Obispo de Cartagena, formaron un cortejo procesional con el Stmo. Cristo de la Esperanza (1755) y la Stma. Virgen de los Dolores (1756), ambas tallas de Francisco Salzillo, que recorrieron por primera vez, en procesión, las calles de Murcia el Domingo de Ramos 11 de abril de 1954.
Paulatinamente, la cofradía fue uniendo a su procesión otras imágenes. En 1956 se incluyen en el cortejo las magníficas tallas de San Pedro Arrepentido, realizada por Salzillo en 1780, y Ntro. Padre Jesús de la Penitencia, tallado por Santiago Baglietto en 1817. En 1977 se creó la hermandad y trono de San Juan Evangelista y en la década de los 80 se incorporaron a la cofradía los grupos escultóricos del Arrepentimiento y Perdón de María Magdalena (obra de Francisco Liza y Antonio Labaña del año 1983) y la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén (realizado por José Hernández Navarro en 1984). Con todo ello, hoy, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza, compuesta por siete tronos y ocho hermandades, cuenta en sus filas con casi 1.500 cofrades y 53 años después de su primera procesión pasionaria, se ha convertido en una de las más significativas de cuantas desfilan en la Semana Santa de Murcia.






