La talla del trono, obra de Javier Bernal, se realizó en madera de okume, muy ligera, y es de color caoba, lo que supone otra novedad, puesto que la mayoría de los tronos en Murcia son dorados. Lleva los escudos de Murcia, del Colegio San Buenaventura, de la Provincia Capuchina de la Preciosísima Sangre de Cristo y del emblema de la cofradía, y los brazos de Jesús y san Francisco de Asís inscritos en la corona de espinas. Pesa en torno a los 400 kilos. Comenzó siendo portado por 32 nazarenos estantes y, en la actualidad, lo portan 40.
Sobre el trono se sitúan cuatro faroles de madera, que iluminan la imagen. Los cabos de andas son don Miguel Martínez Mallo y don Francisco Ortega García. Los penitentes visten una elegante y sobria túnica de terciopelo color marrón tabaco, cíngulo capuchino, rosario, sandalias y guantes negros, capuz alto con la parte trasera a semejanza de una capucha de fraile, según el diseño realizado por don Francisco Morales. Portan cirios o cruces en color grafito y plata realizados en los talleres de los hermanos Martínez de la vecina localidad de Orihuela.
En el desfile deben guardar riguroso orden y silencio durante la estación de penitencia, en la que sólo está permitido dar a los espectadores una estampa del titular. En la salida de la imagen por la puerta del templo, al inicio de la procesión, se debe realizar una curiosa maniobra de alzado del Cristo crucificado, sujeto con una cuerda por los cofrades, puesto que la imagen no cabe por la puerta, si está instalada sobre su trono. Esta forma de salir, la sencillez del desfile y su sobriedad han gustado extraordinariamente a los espectadores, que se congregan a centenares al inicio de la procesión. La Cofradía del Cristo de la Fe desfiló por primera vez el 7 de abril del año 2000. Su primer consiliario fue PP. José Ribes Perea (ofm.cap); ministro provincial, don Domingo Año (ofm. Cap.) y presidente, don Juan de Dios Rogel Paya.