La Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue erigida por decreto fundacional del Obispo de la Diócesis, don Juan de Zúñiga, el 2 de agosto del año 1600, y celebró su primer Cabildo el 3 de septiembre siguiente. Es la más antigua de Murcia. En la actualidad, la componen más de 3.000 miembros, entre mayordomos y cofrades. Su domicilio se encuentra en el Museo Salzillo, que la Cofradía de Jesús impulsó desde el siglo XIX hasta su creación, en los años cuarenta, y su inauguración, por los sesenta. En la actualidad se rige por un único texto, aprobado.el 15 de octubre de 2001, y que fue aprobado por el Obispo don Manuel Ureña Pastor, el 18 de marzo de 2002. En 2001 recibió la Medalla de Oro de la ciudad de Murcia.
Su escudo lo constituye un óvalo, en cuya parte superior aparece la corona de la Casa Real de España, cuyo título goza, y en su interior, sobre fondo blanco, el anagrama lesus Hominum Salvator (IHS), estando sobre la H la Cruz con su esplendor y debajo tres clavos, todo ello circundado por un segundo óvalo púrpura, punteado en blanco y con artísticos adornos vegetales en el óvalo exterior, en color oro.
El fin primordial de la cofradía es tributar culto a Nuestro Padre Jesús Nazareno, así como conservar las imágenes, popularmente llamados "pasos", de su propiedad, promoviendo su mayor culto y veneración para el provecho espiritual de las almas. Constituye la máxima expresión de promoción del culto de sus imágenes la procesión del Viernes Santo por la mañana, que con su recorrido por las calles de Murcia nos recuerda los Misterios de la Pasión de Cristo. Desfilan Nuestro Padre Jesús Nazareno, talla anterior a 1.600; La Cena del Señor, La Oración en el Huerto, El Prendimiento, Jesús en la Columna, La Verónica, La Caída, San Juan y la Dolorosa, tallas de Salzillo, excepto el Cristo titular.
Además del culto público, la cofradía es verdadera escuela de formación cristiana y de propagación del Evangelio, y constituyendo un cauce adecuado para que sus miembros alimenten su vida espiritual y apostólica. Es también fin esencial la obtención, por los medios establecidos, de las indulgencias que los romanos pontífices le tienen ya concedidas y las que, benévolamente, en lo sucesivo, pudieran concedérsele. Y es, asimismo, fundamental de esta cofradía procurar que, en el desarrollo de su piadosa misión, se connserven, siempre que sea posible, los buenos usos y costumbres consagrados por la tradición o antigüedad que no supongan contradicción a los mandatos de la Santa Iglesia Católica.
Durante el último año han solicitado participar en el desfile procesional 1.707 nazarenos. En él, los mayordomos visten con puntillas blancas, en pecho y en zapatillas, cuello de pajarita, y corbata, a modo de los señores del siglo XVIII; los penitentes, con túnica larga, cogida a la cintura con cíngulo amarillo, y los estantes, con túnica corta, medias y esparteñas huertanas. Los puestos de estantes, labradores y empleados de los mayordomos, que desde el siglo XVIII se ocuparon de sacar los tronos a la calle, se han transmitido de padres a hijos, hasta nuestros días. Su vinculación al genio universal de la escultura don Francisco Salzillo, y la devoción que en la ciudad de Murcia ha inspirado siempre su titular, Nuestro Padre Jesús Nazareno, única obra que no es de Salzillo y que ha sido sacado históricamente en procesión con ocasión de calamidades o rogativas del pueblo de Murcia, hacen que esta cofradía sea una de las instituciones más prestigiadas en la ciudad.



