RELACIÓN PASOS DE LA REAL Y MUY ILUSTRE ARCHICOFRADÍA DE NUESTRO SEÑOR JESUSCRISTO RESUCITADO

El magenta es el color que distingue a esta Hermandad de San Miguel Arcángel, cuya imagen es obra de Francisco Liza Alarcón y procesiona sobre un trono de los hermanos Lorente. El Ángel salió por primera vez el 2 de Abril de 1994 y es portado a hombros por 24 nazarenos estantes y 20 reservas, quienes soportan a intervalos de tiempo un peso de 840 kilos. Cuando la talla estaba a punto de ser concluida, su autor le introdujo un escrito en la cabeza donde figura el nombre de aquellos nazarenos fundadores que la habían costeado. Como curiosidad, en 1956 desfiló en la procesión otra talla de San Miguel, atribuida a Nicolás Salzillo, aunque aquella experiencia no se repitió en los años siguientes.

San Miguel Arcángel

Cruz Triunfante

La Cruz Triunfante es una obra de Clementes Cantos que procesionó por vez primera el 8 de abril de 1917. Hasta la fecha, los Hermanos del Resucitado sólo sacaban una cruz cubierta de flores. La Cruz Triunfante es una imagen de estilo neo barroco, en actitud triunfalista, de madera compacta y enlienzada. El arreglo de la cruz, espectacular. Cada año se utilizan alrededor de 365 docenas de claveles, cuyo color varía de una Semana Santa a otra.

El color blanco identifica a la Hermandad del Resucitado, obra de José Planes y Antonio García. El grupo representa un Cristo tallado en madera, en actitud de estar saliendo del sepulcro. Porta en su mano izquierda la bandera de la Resurrección. Le acompaña un Ángel que, mirando al sepulcro, eleva una de sus manos e indica el camino al Resucitado. El Ángel es obra de Planes. Por último, un guardia observa la escena con expresión de asombro.

Nuestro Señor Jesucristo Resucitado

Las Tres Marías y el Ángel del Señor 

Antonio Labaña (1993) es el autor de este grupo escultórico formado por imágenes de vestir, talladas en maderas de abedul, excepto la figura del Ángel, enlienzada y estofada en su totalidad. Cada una de las Marías refleja en su rostro sentimientos distintos. María la de Santiago muestra semblante de asombro ante la aparición del Ángel. María la de Cleofás dirige su mirada hacia el sepulcro y llora. María Magdalena esboza en su expresión la intuición de que Cristo resucitará. Todas las figuras son neo barrocas, inspiradas en la escuela salzillesca, con túnicas de estilo dieciochesco.

El malva distingue esta hermandad, cuya imagen es obra de Juan Lorente (1982). El paso cuenta con un total de 28 nazarenos estantes. La dos imágenes son de vestir. La talla de María Magdalena está tallada íntegramente, aunque no fue policromada por todo su cuerpo. De estilo neobarroco y con vestidos dieciochescos, también este paso está inspirado en la tradición salzillesca. Un estante del trono acostumbra a aportar el olivo que incluye el trono.

Aparición de Jesús a María Magdalena

Aparición de los Discípulos de Emáus

De este paso han existido dos versiones. La primera fue tallada por Antonio García Mengual, en 1980. Después, a archicofradía encargó a Antonio Labaña un nuevo paso. El conjunto representa el momento en que Jesús, sentado a la mesa en compañía de sus discípulos, muestra su divinidad. El rostro del más joven refleja asombro, tanto con la mirada como sus manos. Cleofás, en cambio, expresa cierta paz y sosiego. Cristo se muestra en actitud de bendecir el pan. Sobre la mesa se coloca un cordero asado, cocinado por la mujer del cabo de andas doce horas antes de la salida de la procesión.

Los autores de este grupo escultórico, cuyo coloro identificativo es el verde, son Francisco Sánchez Araciel y José Hernández Navarro. Son figurad talladas en madera con vestidos enlienzados. La policromía la componen colores lisos; galones, vestidos y mantos dorados. En el año 2000, la archicofradía decidió iniciar la restauración de todas las tallas que conforman el paso, a razón de una por año.

Aparición de Jesús a Tomás el Mellizo

Aparición de Jesús en el lago Tiberíades

El paso es obra de Antonio Labaña. El trono obra de de Juan Chascáles Martínez. La barca que incluye fue comprada a un pescador de San Pedro del Pinatar, que faenó con ella durante décadas. La archicofradía decidió recortar sus dimensiones para ajustarla al trono. Dentro de la barca hay agua procedente del lago Tiberíades. A los pies de la imagen del Cristo también hay dos piedras del lago.

El paso de seis imágenes repartidas, entre ellas los tres apóstoles (Pedro, Juan y Santiago), su madre la Virgen María, un niño y el Resucitado. Jesús muestra sus manos extendidas, invitando a la conversión. Las tallas son obra de José Hernández y desfilan sobre un trono tallado por Manuel Ángel Lorente. El paso se completa con la talla de un niño de once años, imagen de otro pequeño que falleció en 1995. Se llamaba Carlos Sotomayor y era el hijo del cabo de andas.

Ascensión del Señor

San Juan Evangelista

Venancio Marco talló esta imagen en 1912. El autor ideó un San Juan que se dispone a escribir el Evangelio, ya en su destierro de la isla de Patmos. La idea supone un anacronismo, si tenemos en cuenta que Juan escribió la obra siendo ya un anciano. A los pies de San Juan se colocó un águila disecada, símbolo de su condición de evangelista y apóstol.

Virgen Gloriosa

El color elegido por esta Hermandad es el azul. La Virgen Gloriosa es una obra de José Sánchez Lozano y sale sobre un trono de Juan Cascales. Su peso alcanza los 740 kilos, que levantan 28 estantes. Es una imagen de vestir inspirada en el estilo salzillesco y representa el estado glorioso de María después del padecimiento de la Redención. La mirada de la Virgen se dirige a los espectadores, cruzando en sus manos sobre el pecho, en actitud que recuerda a la Inmaculada. El propio autor restauró la obra poco antes de morir. Esta imagen y la del Resucitado son las únicas que están expuestas al público en la parroquia de Santa Eulalia.