Al iniciarse el curso académico 1956-57, un grupo de estudiantes universitarios, vinculados a la Congregación de los Luises, plantea que en Murcia, a excepción de lo que ocurre en otras ciudades con tradición pasionaria, no existe ninguna hermandad o cofradía que agrupe a los estudiantes.
Desde el primer momento, animados por el capellán del hospital, don Antonio Moreno Imbernón, acordaron no fundar una cofradía, sino reavivar la que desde antiguo subsistía en la capilla del Hospital (iglesia de San Juan de Dios) como asociación hospitalaria ligada a la del Sancti Spiritu, que en esa fecha estaba compuesta por siete hermanos que mantenían el culto hacia el Cristo titular.
Por este motivo se elige como imagen para procesionar la del Santísimo Cristo de la Salud, existente en la citada iglesia, tomando como color de la agrupación el rojo identificativo de la Orden del Sancti Spiritu, así como la Cruz Potenzada, insignia de dicha orden militar.
Previamente se remite a la comendadora cabeza de la orden, con residencia en Sevilla, la documentación que vincula la Asociación Murciana a la orden desde el siglo XVI. Una vez configurado el grupo y decidido a procesionar con el Santísimo Cristo de la Salud en la Semana Santa de 1957, se acordó, que, considerando, por una parte, que el carácter que se quería dar a la procesión se identificaba plenamente con el orden, silencio y recogimiento que seguía la Hermandad de Esclavos de Nuestro Padre Jesús del Rescate, con sede en la parroquia de San Juan Bautista, y, por otro, que la iglesia de San Juan de Dios donde recibe culto el Santísimo Cristo de la Salud estaba dentro de la jurisdicción de la misma parroquia, se solicitaría de la Hermandad del Rescate, en su Cabildo General de enero de 1957, ampliar la procesión de Martes Santo con el tercio y trono de la Salud, aunque éstos saldrían de la capilla del Hospital y ostentarían los colores e insignias de la antigua asociación.
La respuesta fue contraria a lo solicitado, por lo que será preciso conseguir la aprobación de un Reglamento y la adjudicación de un día, dentro de la Semana Santa, para sacar la procesión. El Obispo, don Ramón Sanahuja, aprueba el reglamento y el 10 de marzo se constituye la primera junta directiva: prioste Rvdo. don Antonio Moreno Imbernón; teniente-comendador de hermano mayor, don Miguel Navarro Alcaraz; viceteniente comendador, don Enrique Maestre Martínez; canciller-secretario y archivero, don Salvador Guijarro Cabrera; vicesecretario, don Carlos Fidel Rodríguez Guillamón; tesorero-contador, don Luis Garrido Guzmán; vicetesorero, don José María Vinader López-Hi-guera; vocal de cultos, don Francisco Vinader López-Higuera; vocal de túnicas, don Julián López Pérez: vocal de estantes, don Luis de Teresa de Teresa; regidor mayor de procesión, don Alfonso Palazón Brugarolas, y vocales, don Federico López-Higuera Séiquer, don Joaquín de Teresa de Teresa, don Blas Albaladejo Franco y don Manuel Balibrea Aguilar.
El Obispo ordena que la procesión salga de la iglesia de San Juan de Dios, a las nueve de la noche del Viernes de Dolores. El 3 de abril, actuando como madrina María Dolores Alfín, el vicario general de la Diócesis, don Juan de Dios Balibrea, bendice el estandarte de la asociación.
Se nombra camarera a Carmen Martínez de Izaguirre, señora de Virgili. La lluvia que descargó el Viernes de Dolores, 12 de abril, impidió el cortejo, que tuvo que aplazarse al sábado día 13, por el itinerario que sería tradicional hasta 1962.
Pasada la Semana Santa de 1957 se presenta como necesidad urgente la restauración de la capilla del Santísimo Cristo de la Salud, que, ante la falta de ayudas, se limita a la adquisición y colocación de un dosel de terciopelo rojo y al pintado general. En 1957 se ofreció la presidencia de honor a los condes de Barcelona, que aceptaron gustosos. Cuando el Viernes de Dolores 28 de marzo de 1958 salió a las calles de Murcia la primera procesión de Semana Santa causó una grata impresión en todos los que la presenciaron, ya que, además de los 108 hermanos hospitalarios (20 más que en 1957) que acompañaban al Santísimo Cristo de la Salud, cuyo arreglo floral sufragó su nueva camarera, Francisca Soubrier Zarandona, en la presidencia representaba al conde de Barcelona el marqués de Rozalejo.
Consolidadas tanto la asociación como su procesión, en junio de 1959, aprovechando que el Príncipe Juan Carlos se encontraba en la Academia General del Aire, la junta de gobierno decide nombrar al Príncipe de Asturias Primer Mayordomo. Desde el momento de su fundación, el deseo general de los hermanos hospitalarios era sacar la procesión en la noche de Martes Santo. Las negociaciones con el Obispado y con la Hermandad de Esclavos de Nuestro Padre Jesús del Rescate dieron su fruto y, por fin, el 25 de marzo de 1966 se firma el decreto episcopal autorizando la procesión en esa noche deseada. Al cumplirse 30 años de la primera salida procesional, en el Cabildo General celebrado el 12 de abril de 1987 se aprobó incluir en la procesión un nuevo trono con la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Mercedes, que desde el siglo XVIII recibía culto en la iglesia de la Merced, para lo que sería necesario trasladarla procesionalmente. Con la inclusión de ésta, en 1988, y la de San Juan Evangelista, en 1992, creció considerablemente el número de asociados.
Al morir don Juan de Borbón, con objeto de que no se rompa el vínculo con la Casa Real, la junta de gobierno acuerda solicitar que el Rey de España acepte el nombramiento de Hermano Mayor, así como el Príncipe de Asturias, el de Primer Mayordomo. En noviembre de 1993 se reciben las respectivas credenciales aceptando los nombramientos. Tras la incorporación de los dos nuevos tronos, la Asociación del Santísimo Cristo de la Salud, que cuenta ya con más de 400 hermanos, proyecta aumentar las actividades religiosas y caritativas. Así, el 8 de marzo se aprobó que, a partir de este año, en la noche del Sábado de Pasión se organizarán los traslados de las imágenes de Nuestro Padre Jesús de las Mercedes, San Juan Evangelista y la Virgen de Primer Dolor hasta la sede canónica, de forma que se produzca frente a la fachada de la Catedral un encuendo entre los tres.



