La orden de la Virgen María, conocida popularmente con el nombre de servitas, fue fundada en Florencia en 1233 por siete mercaderes cuyo mayor deseo era lograr la perfección cristiana, insistiendo especialmente en la devoción a la Santísima Virgen. 


El pueblo florentino, admirado por su vida ejemplar y ardiente devoción a la Santísima Virgen, los comenzó a llamar “Siervos de María”. Pronto se unió a este reducido grupo de algunos laicos piadosos de Florencia, deseosos de imitar su modo de vida, constituyéndose de este modo en una nueva institución religiosa. 


Eligieron la regla de San Agustín con sus correspondientes constituciones. Recibe el primer reconocimiento pontificio del papa Urbano IV en 1263, renovado por Clemente IV en 1265. La aprobación definitiva fue de Benedicto XI a través de la bula “Dum levamus”, de 11 de Febrero de 1304. 


Desde su fundación, la característica principal de la orden fue la devoción a la Virgen, especialmente en la consideración de sus sufrimientos al pie de la cruz de Cristo, siendo sus miembros los que mas han contribuido a su difusión. 


Este espontáneo movimiento devocional encuentra su mayor apoyo por parte de los Siervos de María. Se visten con un hábito negro, pues según la Leyenda de origine Ordinis Servorum, la noche del Viernes Santo de 1240 se les apareció la Virgen vestida con hábito negro, ordenándoles que se adoptara como distintivo la nueva Orden, para que les sirviese de recordatorio del dolor que ella sufrió en la Pasión de su Hijo. La conmemoración litúrgica de los dolores de la Virgen se hacía el Viernes de Pasión, pero Inocencio XI instituyó en 1688 una segunda fiesta fuera de la Cuaresma, fijándola en la tercera dominica de septiembre. S. Pío X la cambió al 15 del mismo mes de 1914. 


La fundación de la Venerable Orden Tercera en la parroquia de S. Bartolomé de Murcia. 


La Venerable Orden Tercera, en principio, sólo podía establecerse en iglesias u oratorios regidos por los servitas. En San Bartolomé existía una gran devoción a la Virgen de los Dolores. Don Casimiro Sánchez de León, celoso párroco y gran devoto de la Virgen Dolorosa, escribió al general de los servitas, fray Juan Pedro Fanfeli, que se encontraba en Roma; éste contestó concediendo la erección de la Congregación de los Siervos de los Dolores de Santa María en la Iglesia de San Bartolomé, nombrando correctores perpetuos a los párrocos de la citada iglesia. La concesión estaba firmada en el convento de San Marcelo de Roma, con fecha de 13 de noviembre de 1754.

Pasos

  1. -Ángel Servita

  2. -Virgen de las Angustias


Detalles de los pasos

  1. - En este enlace


Página Web

  1. - www.cofradiadeservitas.org/

Real, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Servitas de Nuestra Señora de las Angustias