Es una de las imágenes más antiguas de la Semana Santa murciana, junto con el Cristo de la Salud, con quien comparte sede canónica. Talla realizada, según el pintor y erudito Manuel Muñoz Barberán, hacia 1570 por el escultor Diego de Ayala, fue restaurada por el equipo de restauración de la Comunidad Autónoma y cedida para su uso procesional a la cofradía en el año 1988. La imagen ocupó una capilla de la iglesia Rosario (anexa a la Iglesia de Santo Domingo) hasta el 2 de Septiembre de 1988, fecha en que fue trasladada a su primitiva iglesia de San Juan de Dios por formar parte del patrimonio de la Comunidad Autónoma, transformándose en iglesia-museo. En la actualidad ocupa la primera capilla de la nave del Evangelio de dicha iglesia, a los pies de la Virgen de la luz en su Soledad, preservando en suprimigenia urna.



