Talla de vestir que curiosamente no solo tiene talladas las cabeza y las manos, también piernas y brazos. Figura alegórica de la Pasión y de la vida la Madre de Dios, pues en cada momento evangélico destacado de María existe la figura de un ángel a su lado. Porta en sus manos un escapulario de la cofradía y una corona de espinas vegetal. La recuperación del Ángel pasionario ha constituido una forma de rendir homenaje y rescatar al Ángel de la Pasión del que se tiene constancia de su participación desde el siglo XVIII en un grupo escultórico conocido como “La Exaltación”, pero es de forma interrumpida desde 1878 hasta 1931, como tal, que acompañaba a la Virgen de las

Ángel Servita

Virgen de las Angustias

Una de las más bellas imágenes de Francisco Salzillo, quien recibió el encargo de tallarla en 1740. El grupo escultórico es una talla de madera policromada y estofada de 186 cm de altura. Sobre un montículo está la cruz, a cuyo pie, la Virgen de las Angustias sostiene entre sus brazos el cuerpo muerto de Cristo. La cara de la Virgen es angustiada y al mismo tiempo de bellas facciones. La imagen de Cristo es de anatomía impresionante y su cabeza se apoya en el costado de María, completando el grupo cuatro angelitos debidos también al insigne imaginero murciano.

RELACIÓN PASOS DE LA REAL, MUY ILUSTRE Y VENERABLE COFRADÍA  DE SERVITAS DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS

Angustias en los traslados que se realizaban el Sábado de Pasión hasta la iglesia de San Bartolomé. Estos traslados tenían en la ciudad trato solemne de procesión, dada la multitud de señoras ataviadas con mantilla española y con cera que acompañaban el cortejo, con guardia a caballo, abriendo la procesión y con masas corales detrás del paso titular de la Virgen. Este Ángel de la Pasión, de Francisco Salzillo, se perdió en la guerra civil del 36. La túnica que viste en la procesión fue diseñada y confeccionada, en el año 2004, por el artista valenciano Pedro de Arrué de Mora con brocados antiguos.